Benefician el medio ambiente y reducen costos mediante la recuperación de calor:El calor emanado durante la producción de aire comprimido representa una gran posibilidad de ahorro, ya que el 100 por ciento de la energía que toma el compresor se convierte en calor. Esta es energía que se puede utilizar. De hecho, el 96 % de la energía empleada para producir aire comprimido está disponible para reusarse. Esto no sólo conduce a ahorrar una gran cantidad de dinero a lo largo del año, sino que también ayuda a reducir considerablemente las emisiones de CO2. La magnitud del ahorro depende del tamaño de los compresores y de la fuente de energía primaria que se usa (electricidad, gas, combustible). Además, un gran número de compresores viejos se pueden inclusive reacondicionar para aprovechar el calor emanado de ellos durante su operación. |