Muchas plantas cierran su red de aire toda la noche o durante el fin de semana con el propósito de evitar pérdidas de aire a causa de las fugas de la línea principal. Esta técnica puede ser útil, aunque presenta una gran desventaja: con mucha frecuencia, la línea principal de aire sufre una considerable caída de presión durante el cierre de la red; de modo que cuando los compresores se ponen de nuevo en marcha tienen que llenar una línea de aire vacía, obligando en ocasiones al sistema de tratamiento cargarse hasta diez veces más de lo normal. Esta sobrecarga provoca a menudo la contaminación del aire que circula por la línea principal, aun cuando se cuente con un buen sistema de secado y filtrado.
Por fortuna, estos efectos negativos pueden evitarse a bajo costo y con poco esfuerzo, mediante la instalación de una válvula de servicio Kaeser. Esta válvula que actúa como un retenedor, se instala justo después del sistema de tratamiento de aire con el fin de elevar el nivel de la presión de los equipos que lo componen tan pronto se ponen en marcha otra vez. Su funcionamiento es sencillo: primero se abre con la finalidad de cargar la línea principal cuando el sistema alcanza la presión de trabajo necesaria que provoca el paso del aire al secador o los filtros, después de lo cual mantiene la presión en un nivel constante. La válvula de servicio, además de ahorrar energía, juega un papel importante en el aseguramiento de la calidad del aire generado por el compresor. |